30 sept. 2013

Dragon Ball Z: Battle of Gods. Saiyajines, flashbacks y el poder de los fans.

 Esta es una reseña que tenía bastantes ganas de hacer, no tanto por la película, sino por los recuerdos que todo este asunto de Dragon Ball me iba a traer. Haré lo posible por no extenderme y contar demasiado acerca de los buenos momentos que me hizo pasar esta serie, pero también espero poderlo plasmar del mejor modo posible. Espero que más de uno de ustedes se sienta identificado con lo que voy a contar. Desde los 80 nos llegaron muchas series japonesas. Hay a quienes les tocó Mazinger Z, Candy Candy, entre algunas otras. Muchos de mi generación tuvieron su primer acercamiento al anime con Los Caballeros del Zodiaco (Saint Seiya). Otros lo tuvieron con Los Supercampeones (Captain Tsubasa), pero fue con Dragon Ball que la mayoría realmente nos adentramos a todo el universo del manga y anime. 

El punto que lo inició todo para mi fue ver la portada de una Club Nintendo en la cual aparecía Goku con Gohan, ambos en Super Saiyajin. Al inicio, no sabía exactamente quien era quien, hasta que un amigo me dijo: "El adulto es Goku y el de al lado es Gohan, su hijo". En esos momentos estaba acostumbrado a que los héroes siempre lucieran igual, nada de envejecer o tener hijos. "¿Este tipo de cosas pasan en las series japonesas? ¿El héroe se muere y su hijo sigue la historia? Creo que voy a averiguar más acerca de Dragon Ball Z." Ese fue el momento en el que inicié mi gusto por el anime y manga.

Con lo que voy a decir a continuación voy a sonar muy mamón... quizá más de lo que regularmente sueno para muchos de ustedes. Aplaudo todo lo que hicieron los fans en las redes sociales para conseguir las voces originales del doblaje de Dragon Ball Z, definitivamente fue todo un esfuerzo y se hicieron escuchar. Sin embargo, a mi no me dio nada de nostalgia saber que los actores de doblaje originales volverían. ¿Por qué? Porque soy de los que les tocó estar en el inicio de todo el "boom" del anime en México, yo vi gran parte del a serie en japonés. Me tocó asistir a las primeras convenciones, como la MECyF, la Conque y La Mole.
 En esos tiempos, el único modo de conseguir Dragon Ball Z era comprando cassettes VHS con 2 a 4 episodios grabados de la televisión japonesa y las películas que en ocasiones venían de copias españolas. De este modo lo primero que vi fue el especial de Bardock, padre de Goku, además de la muerte de Cell. ¿Cómo sabíamos lo que estaba ocurriendo? Pues existían revistas (o fanzines, ustedes decidan) como Domo, la cual llegó a sacar una edición especial con un resumen extenso de todo Dragon Ball Z, Plan B, los cuales también presentaban información de la serie, así como las Ediciones Kame (en original o copia), con las guías de personajes. Había posters o, en su defecto, cromos e impresiones de computadora. Las famosas revistas Minami y Dokan, con CDs interactivos, llegaron poco después. Los primeros videojuegos que nos llegaron fueron los Super Butouden 2 y 3, obviamente copias y en japonés, pero con los cuales pasamos muy buenas horas.

 Ya para cuando la serie estaba siendo transmitida en Canal 5, Dragon Ball GT había terminado en Japón y en ese momento muchos estábamos conociendo otras series, tanto que nos llegaron a la tele abierta (The Vision of Escaflowne, Ranma 1/2), que fuimos conociendo gracias a las convenciones (Neon Genesis Evangelion), así como las que conocimos con aquella joya de canal llamada Locomotion. Al final del día, muchos recordamos Dragon Ball con mucho cariño y le debemos el haber conocido y seguir interesados en el mundo del anime. 

 Bueno, ya que hablé un poco de los viejos tiempos, ahora si, empecemos con la reseña de la película. De hecho, vamos de lleno con las críticas negativas que ha estado recibiendo. A todos aquellos que le han tirado con odio a Battle of Gods, les pregunto: ¿Qué esperaban? Seamos honestos, las películas de Dragon Ball Z nunca fueron la gran cosa. Fueron armadas con el solo propósito de tener algo cada año en las salas de cine de Japón. Ni siquiera son canon (bueno, chance y la última, donde le dan su espada a Trunks). El material realmente bueno son los especiales de TV de Bardock y del Trunks del futuro. Battle of Gods tiene la característica de haber sido escrita por Akira Toriyama, es por eso que llamó la atención de los fans. El problema es que las expectativas aumentaron a nivel bestial con toda la campaña armada por los fans para traerla y que tuviese las voces originales del doblaje. Aparte les dio el mismo efecto que a muchos fans de Star Wars con las precuelas (o con Indiana Jones 4), de que esperaban verlas con los mismos ojos que hace 15 años. 

 La historia es simple y además entra en canon, es oficial. Birus, el Dios de la Destrucción, despierta después de 38 años y se entera que Freeza fue derrotado por un saiyajin. Esto aunado a su sueño del Dios de los Saiyajin, lo hace ir en busca de Goku, para confirmar la existencia de dicho dios. Ahora, hay 2 cosas bastante obvias con esta película: Toriyama ha estado regresando a su estilo más humoristico, más cercano a Dragon Ball y Doctor Slump que a Dragon Ball Z. Esto lo dejó bien claro desde aquel especial de Goku y sus Amigos Regresan, donde la mayor parte de la historia también transcurre en una fiesta. Veo a más de un fan mentando madres al momento de ver cómo Birus despierta y en especial al ver a Vegeta bailar. El problema es que esa "domesticación" del personaje ya se había presentado desde la Saga de Boo, fue perdiendo fuerza desde antes. No es algo lindo de ver, pero se entiende de dónde viene.
 Birus es un buen villano, resulta bastante entretenido, más cercano a los que aparecieron en Dragon Ball que en Dragon Ball Z. Te deja bien claro cuáles son sus intereses, su interacción con los demás es natural y al final muestra respeto por Goku. Dista de tener la fuerza y ferocidad de los villanos de Z, pero tranquilamente supera a los aparecidos en las películas. Podríamos decir que este villano es más "Toriyama clásico", ya que hasta la primera forma de Majin Boo es más violenta que Birus. Además, Uis es un buen acompañante, dándole un buen giro a los típicos "fuertes, malos pero poco inteligentes" como Nappa, Zarbon, Dodoria y Dabura. Creo que Birus y Uis quedaron bastante bien.
 En cuanto al tan mencionado nuevo nivel, el Dios Super Saiyan, debo decir que me agradó bastante. Es justo lo que tenía que haber sido la aberración grotesca llamada Super Saiyajin 4. Durante Dragon Ball Z, nos presentaron 3 niveles de Super Saiyajin, con varios sub-niveles incluídos, explicando sus ventajas y desventajas. Lo interesante de este nivel es que vuelve más delgado a Goku, dándole con esto mayor velocidad para el combate, el cabello, ki y ojos se vuelven rojos, recordándonos al Kaio Ken. Se le da mayor importancia al nivel de poder que al aspecto físico, el cual no deja de ser interesante.

 Recordando mi comentario de que Toriyama maneja una vibra más cercana a los viejos tiempos, debo aceptar que si se enfoca mucho más en el aspecto cómico. Pasan demasiado tiempo en la fiesta, con elementos que realmente no llevan a ningún lado. Los momentos de peleas son bastante buenos, dándonos el gusto de ver un poco más de Dragon Ball Z con la animación actual. Era realmente frustrante ver el intro de Dragon Ball Kai y después ver la animación original. ¿El punto débil de esto? Que casi al final deciden utilizar CG, luciendo como uno de tantos juegos que han salido hasta ahora. Mala decisión.

 Para terminar, si, vi la película en japonés con subtítulos, pero comentaré un poco acerca del doblaje. Muchos se van a quejar de que, a pesar de que los personajes poseen las voces originales, salen muy poco tiempo. Goku y Vegeta tienen bastantes diálogos, igual Goten y Trunks, pero el resto solo tienen algunas líneas. Me agrada bastante la voz de Carlos Segundo, pero creo que debe ser frustrante escucharlo tan poco tiempo como Piccolo.
 
 Dragon Ball Z: Battle of Gods es una película entretenida que vale la pena. Sin embargo, el verdadero momento de nostalgia lo tenemos en los créditos finales, acompañados de la nueva versión de Cha-La Head-cha-la, lo cual definitivamente nos hace recordar los buenos tiempos que pasamos en el universo de Goku y sus amigos. Hay una pequeña escena después de los créditos, no sé si la hayan respetado en la versión de cine, pero es un buen cierre.