3 mar. 2017

Logan: Cuando seguir la moda de groserías y violencia gratuita te garantiza el éxito.

  Hace 17 años empezó la historia de los X-Men en la pantalla grande. En especial la de Logan/Wolverine/James Howlett, protagonizado por Hugh Jackman. Este personaje ha sido esencial para todas películas de los mutantes, además de ser el que puso a Jackman ante los ojos del mundo. Debido a diferentes razones, Jackman decidió dejar de interpretar a Wolverine. Esto significaba que tenía la oportunidad de despedirse con una gran historia. Él y el director James Mangold tenían todo para cerrar esta historia con broche de oro. ¿Ese fue el caso? A mi parecer NO. Empecemos con los spoilers.

  Uno de los mayores problemas con la saga de los X-Men es que nunca hubo una persona que se encargara de la continuidad. Nunca la hubo. Ni siquiera con Bryan Singer. Incluso Deadpool se burla de esto. Podríamos argumentar que esto les daba mayor libertad a los directores para contar sus historias, pero sabemos que ese no es el caso. Singer siempre estuvo molesto de que alguien más jugara con sus mutantes. Aprovechó lo que hizo Matthew Vaughn para tomar de nuevo las riendas de la franquicia. Days of Future Past fue su manera de decirle a todos que él siempre tendría la última palabra. Al realizar el borrón y cuenta nueva, The Wolverine, la película de James Mangold, fue eliminada de la línea temporal. Cualquier plan que tuviese para el futuro se vio frustrado por la tacañería de Singer. ¿Cómo respondió a esto? Jodiendo por completo lo que presentó Singer, dándonos un pseudo-refrito de The Wolverine.

 Un Logan cansado y triste por su pasado ayuda a regañadientes a una mujer a escapar de una organización que ha experimentado con su ADN. Para complicar más las cosas, por alguna razón Logan no puede sanar como lo hacía antes. Al final pelea contra un rival diseñado exclusivamente para matarlo. ¿De cuál hablo, de The Wolverine o de Logan? Parecería que, en un berrinche, Mangold volvió a contar su historia solo que con mayor libertad. Es una historia que la crítica y los fans han llamado "madura" y "adulta". Al parecer poner a tus personajes diciendo groserías cada 5 segundos, tener un montón de secuencias de violencia gratuita, a nuestros protagonistas en total decadencia y con todo en su contra se considera como un guión "maduro" estos días. Detrás de todo esto, estamos ante un guión mediocre, exageradamente predecible, con cada "sorpresa" anunciada a kilómetros.

 Muchos han aplaudido la falta de continuidad "en favor de contar la historia que ellos querían". Personalmente, creo que es una manera bastante jodida de pensar. Es como si en el último partido de un jugador famoso le dejaran a él y su equipo pasarse las reglas por las armas. El jugador podría tomar el balón con sus manos, golpear al portero o incluso usar un carrito de golf para moverse por la cancha y no le dirían nada porque es su despedida. Nunca nos explican qué sucedió para que él y Charles terminasen de ese modo. Nunca vemos qué fue de los otros X-Men. No sabemos qué sí y qué no ocurrió después de los eventos de Days of Future Past. Nunca explican por qué existen comics basados en los X-Men o por qué las coordenadas del escondite aparecían en uno de ellos. Quizás el mayor insulto es que X-23 asesina a X-24 con una bala de adamantium. Una puta bala de adamantium. Algo que ya fue usado anteriormente y cuya efectividad ya había sido probada. Una solución demasiado barata. Esto es un insulto para todos aquellos que llevamos 17 años siguiendo esta historia. 

 Hugh Jackman no nos ofrece absolutamente nada nuevo en Logan. Ya lo habíamos visto con LOS MISMOS síntomas en The Wolverine e incluso de un modo mucho más interesante. En esa ocasión comprendíamos su depresión, sus ganas de terminar con su vida. Algo tan bien armado que incluso logró darle sentido al final de The Last Stand, teniendo a Jean Grey como una aparición que lo atormentaba diariamente. ¿Aquí qué tenemos? A Jackman queriendo jugar a The Wrestler, solo que sin mostrar el por qué de su condición. Nunca hay un verdadero momento en el cual brille, en el cual nos haga recordar que esta es despedida y que en verdad lo vamos a extrañar. Jackman decidió dejar el papel después de que Jerry Seinfeld, uno de los comediantes más sobrevaluados de la historia, le dijera que debía retirarse antes de hartar a la gente. Lamento decir que muchos fans ya llevaban muchos años cansados de verlo como el rostro de la franquicia.
 Patrick Stewart ofrece una excelente actuación como Charles Xavier pero este no era el final que el Profesor X se merecía. De nuevo Mangold decide levantar el dedo medio enfrente de Singer para fastidiar el final de Days of Future Past. El Profesor termina con demencia senil, lejos de su mansión y con malos cuidados por parte de Logan. Xavier está pagando por pecados que nunca cometió, no hay un escenario en el cual esto sea lo que él se merezca y, de existir, Mangold es demasiado huevón como para querernos contar.
 Por último hablemos un poco de Laura/X-23. En la sala donde tuve el disgusto de ver Logan escuché muchas reacciones de sorpresa cuando Laura empieza a pelear y muestra sus garras. Al igual que Harley Quinn, X-23 es un personaje muy conocido por los fans pero no por la audiencia general. Es curioso porque ambas fueron creadas para las series animadas, ganando tanta popularidad que terminaron siendo parte de los comics. Dafne Keen interpreta a su personaje a la perfección. De lo poco rescatable de la película. Logra ser más creíble su cambio de niña violenta a cariñosa gracias a que tiene una enfermera que la cuida. En X-Men Evolution ella nunca recibe ninguna muestra de cariño hasta que conoce a los X-Men. El único personaje armado con respeto.
 Logan es una estafa disfrazada de película profunda y madura la cual muchos van a venerar solo por ser la despedida de Hugh Jackman. A pesar de que es muy pronto como para empezar la búsqueda del siguiente actor que porte las garras, siento que lo mejor sería reiniciar toda la historia de los mutantes con un equipo competente.