12 ago. 2016

Ghostbusters (2016): Cuando detrás de la polémica se esconde una película mediocre.


 A estas alturas sabemos que es casi seguro que este remake ha perdido la batalla. Meses de polémica en internet y shows nocturnos culminaron con una taquilla bastante mala y ataques hirientes a miembros del elenco. Hablar de la nueva versión de Ghostbusters es ponerse a merced de los ataques de 2 extremos intolerantes. Sin embargo, mi amor por la cinta original y la apertura que tantas veces defiendo me hicieron ver esta versión. A continuación seré lo más objetivo posible y, a pesar de que seguro habrá alguien que se ofenda, plantearé los elementos negativos de este remake. Empecemos con los spoilers

 Durante años se estuvo jugando con la idea de hacer una tercera parte de Ghostbusters. Su pésima segunda parte (la cual hasta hace poco finalmente perdió su defensa basada en mera nostalgia) se encargó de que Bill Murray no quisiera formar parte de las posibles entregas. Dan Aykroyd y Harold Ramis siempre mantuvieron encendida la esperanza de los fans, hablando de reuniones las cuales quizá nunca ocurrieron. Lo más cercano que tuvimos fue un videojuego. Muchos lo consideran como la tercera película, pero en realidad no es más que una especie de "Greatest Hits", con cosas que vimos en las 2 películas anteriores. Harold Ramis abandonó este plano existencial y con ello toda esperanza de ver al equipo reunido. 

 Desafortunadamente Sony y Paul Feig tenían otros planes en mente... y Bill Murray nos pintaría dedo a todos sus fans. En un mundo donde todo debe ser políticamente correcto y donde todos los clásicos deben hacerse de nuevo, se anunció un remake de Ghostbusters donde el equipo sería formado con mujeres. Si, hubo quien de inmediato se quejó porque no querían ver mujeres cazando fantasmas, pero ese NO era el problema con la mayoría de los fans. Feig es conocido por hacer comedias que tienen una audiencia muy específica, manejando un humor bastante peculiar. Dan Aykroyd estuvo relacionado con el estudio de los fenómenos paranormales desde su infancia. Estos conocimientos hicieron de la primera entrega algo lleno de información acerca del tema. Datos que pueden confirmar expertos que lo estudian con seriedad. Paul Feig no cree en esos fenómenos, entonces los adaptó a una manera científica. A esto le sumamos que abiertamente piensa que los hombres no son graciosos y es por eso que sus proyectos siempre tienen mujeres como sus protagonistas. ¿El resultado final? Una película que no entiende su inspiración original y que además falla miserablemente en el punto que desea presentar y defender.
 
 Las mujeres y hombres que han defendido el proyecto desde el inicio se hacen llamar "feministas". Perdonen, su postura y esta película están muy lejos de ser feministas. Al contrario, se les creó un nombre bastante específico el cual no utilizaré aquí, pero saben muy bien cuál es. El Feminismo es buscar igualdad de género, que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres y además romper con estereotipos. Que haya igualdad. En esta versión de Ghostbusters no veo NADA de esto, solo me presentan el otro extremo de lo que tanto desean atacar. Desde el inicio tenemos chistes acerca de pedos vaginales (robado del episodio de South Park titulado Eat, Pray, Queef, donde se maneja mucho mejor el punto que quieren presentar aquí), cómo es que todos los hombres son idiotas y además las tratan mal, que todas las cosas malas que les pasan son por culpa de ellos y que no tiene nada de malo contratar a uno de ellos como mero atractivo visual a pesar de ser pésimo en su trabajo en lugar de buscar a alguien capaz sin importar su apariencia. Es irónico que, siendo una película que ha navegado con bandera de independencia y "girl power", las protagonistas se encarguen de victimizarse todo el tiempo. 

 A esto debemos sumarle que Feig y las protagonistas se encargaron de pelearse con su audiencia desde antes de que la película fuese estrenada. Si, hubo comentarios bastante ofensivos en You Tube, pero eso no significaba que todas las personas pensaran de ese modo. Esa postura de "¿No te gustó el trailer? Entonces eres un imbécil." que las actrices adoptaron y mostraron en diferentes presentaciones disminuyó considerablemente sus oportunidades de callarles la boca y salir triunfantes. Incluso en la película hacen referencia a estos ataques. Su respuesta ante una reacción "normal" en estos tiempos fue la peor. Esto terminó en los terribles ataques que recibió Leslie Jones en Twitter, con comentarios racistas extremadamente hirientes. Un acto absolutamente reprobable pero el cual, tristemente, era en lo que iba a concluir todo este asunto. Feig y compañía atrajeron a este tipo de personas y a ellas les debemos que las críticas en Rotten Tomatoes fuesen positivas. Miles de críticos sucumbieron al miedo de ser amenazados por los/las fans, pero la realidad es lo que se vio en taquilla. Todo acabó siendo un caos el cual pudo haber sido evitado si Sony hubiese sabido manejar las cosas de otro modo. Ellos se convirtieron en lo que tanto odiaban. 

 ¿Qué nos molesto a los fans? Que el proyecto cayera en las manos equivocadas. No está mal que hubiese mujeres en el equipo, sino lo forzada que fue la decisión. "Es que hay que darle más apertura al medio, debe haber mayor diversidad." Si, entiendo perfectamente esto, siempre y cuando esté justificado y no sea solo por ser políticamente correcto. A estas personas yo siempre les pregunto: En ese caso, ¿para cuándo veremos el remake de la saga de Alien con un hombre en lugar de Ripley? ¿Por qué no hacen una versión de Kill Bill con un hombre en lugar de la Novia? ¿Y Hunger Games pero con un hombre interpretando a Katniss? Si diversificar es cambiar a los protagonistas de sexo y raza, se debe hacer con ambas partes. Hay cosas que están bien en la manera en la que fueron concebidas y no hay necesidad de cambiarlas solo porque sí. Al igual que a ustedes, a nosotros nos gusta ver historias en las cuales las mujeres son las protagonistas. Nos gusta ver a Rey, Peggy Carter, Liv Moore, Jessica Jones o Veronica Mars triunfar y patear traseros. NO tenemos problema alguno en tener mujeres en la Familia Ghostbusters, ellas SIEMPRE han estado en ella. Tenemos problemas con que la franquicia sea mal manejada.

 Hablemos de la película en sí. Si, apenas entraremos en el tema principal y lo peor es que no hay mucho qué decir. ¿Ven cómo toda la polémica simplemente le afectó a lo verdaderamente importante? La película intenta ser una nueva versión de la historia original. 2 amigas deciden empezar a investigar los fenómenos paranormales de un modo serio. Forman un equipo junto con 2 mujeres más, cada una experta en algo que complementa el equipo. Feig nunca se termina de decidir entre contar algo nuevo o hacer un refrito. Las protagonistas nunca ofrecen algo que las haga verdaderamente especiales. Muchos aplaudían la actuación de Kate McKinnon pero simplemente se limita a intentar ser "rarita". Lo peor es que el personaje de Leslie Jones es un estereotipo, pero como se trata de Feig y su ejército, entonces se les perdona.

Rowan, el villano, es un tipo el cual nunca justifica sus actos. Los fantasmas no aparecen de modo natural, son generados por las máquinas de Rowan. Esto hace que ese final con la posible aparición de Zuul sencillamente no funcione. Las creencias personales de Feig afectan la historia de tal modo que las posibles secuelas fuesen algo bastante complicado. En la original teníamos a Zuul, Gozer y Peck. Aunque Gozer solamente aparece unos minutos al final, sus actos se hacen presentes durante toda la película. Peck es alguien que actúa a partir de lo que él considera negativo. Si, está contra nuestros héroes, pero sus acciones están totalmente justificadas. Aquí solo es un tipo enojado el cual quiere hacer cosas malas.

 ¿Me gustó algo de la película? Si, 2 cosas: Los gadgets que fabricaron y la versión orquestal del tema clásico. En un universo ideal en el cual hubiesen hecho Ghostbusters International, ver todo ese equipo hubiese sido un deleite. 
 
 Ghostbusters (2016) es una película mediocre la cual recibió más atención de la que merecía por la polémica. Esperemos que, cuando alguien más decida tocar este universo, tenga algo que aportar y no aleje a su audiencia potencial con prepotencia.