30 abr. 2017

Guardians of the Galaxy Vol. 2: Cuando el rayo no cae dos veces en el mismo lugar.

  En el 2014 vimos la primera apuesta fuerte por parte de Marvel: Guardians of the Galaxy. Una película basada en un equipo con el cual muchos fans de los comics no estaban del todo familiarizados. Algunos recordaban haberlos visto en Earth's Mightiest Heroes o en algun evento de Marvel. La película fue un éxito más allá de lo que todos esperaban, quedándose cortos a la hora de vender mercancía. El famoso Baby Groot llegó a las tiendas demasiado tarde, pero la gente estaba dispuesta a ver más aventuras de Star-Lord y su equipo. En el 2016 tuvimos el equivalente de DC: Suicide Squad. Sus críticas fueron muy diferentes a las que recibió Guardians, pero la audiencia dejó bien claro en taquilla que se trataba de la misma fórmula. Llegó el momento en el cual James Gunn tenía qué demostrar que se trataba de un verdadero genio y no de un one-trick pony, que Guardians no fue un golpe de suerte. ¿Guardians of the Galaxy Vol. 2 logra ser un triunfo más para Marvel o nos confirma que sus películas tienen fecha de caducidad? Empecemos con los spoilers.

 A estas alturas debemos aceptar una verdad: Las películas de Marvel presentan historias muy simples. Si, podrán mencionar cosas serias, cosas complejas, pero no debemos olvidar que están diseñadas para que un niño las pueda entender. La trama es extendida durante 2 horas y se complementa con la interacción entre los personajes y secuencias de acción. Cumple su función de entretener. Con Vol. 2 tenemos un ritmo muy disparejo. Durante los primeros 20 minutos la película promete bastante, incluso se siente muy superior a la anteior, pero llega un punto en el cual parecería que ya contaron el 70% de la trama y todavía les queda más de hora y media por cubrir. El equipo es separado y repentinamente todo se siente como un episodio de relleno. Las secuencias de acción se vuelven largas y tediosas, sin ofrecer algo interesante. Sabemos que en ellas no pasará nada que impacte a la historia o a los personajes porque es Marvel y ya nos acostumbraron a que ese universo está libre de consecuencias. Bueno, al final tenemos una excepción.


 James Gunn creyó que podía nuevamente capturar un relámpago en un frasco y no le salió. Si, muchos críticos son fáciles de complacer o son totalmente parciales a Marvel, pero Vol. 2 carece de esa frescura que caracterizó a la primera parte. Se nota que no sabía qué hacer con los personajes. Todos los personajes siguieron haciendo exactamente lo mismo que en la película anterior. No hubo crecimiento o cambio salvo por la relación entre Yondu y Quill. Groot pasó de ser un gigante amigable a un niño castroso el cual se dedica a presentar toda la serie de clichés que acompañan a toda película animada en la que aparezcan criaturas pequeñas. El soundtrack ahora se siente elegido a partir de algún playlist de Spotify que encontraron al azar. Solo hay una canción que queda perfecto en la película, pero eso va más adelante.

 El tema principal de Vol. 2 es la familia. Nebula le hace ver a Gamora que todo este tiempo lo único que quería era una hermana. Star-Lord descubre que siempre tuvo una familia en los Ravagers y en los Guardianes, además de que su verdadero padre era muy distinto a la versión idealizada con rostro de David Hasslehoff que por años tuvo en su mente. Si bien lo de Gamora y Nebula se sintió forzado y nada creíble, la historia de Star-Lord y sus padres tuvo puntos bastante buenos. Como bien lo dijo Yondu en la primera parte, el padre de Star-Lord es un imbécil. Al inicio logra impresionar a Star-Lord con sus poderes (y con una explicación acerca de cómo conoció a su madre fusilándose vilmente la escena de Man of Steel en la que Jor-El habla por primera vez con Clark), pero más adelante vemos que todo es parte de un plan para aprovecharse de él. Desafortunadamente no logran aprovecharlo lo suficiente y todo esto lo hacen a un lado para darnos el típico villano cuyas intenciones son las de siempre. Podrían haber desarrollado más que Ego fue el causante de la muerte de la madre de Quill, pero no, recordemos que esto es un producto que toda la familia debe disfrutar.


 Lo que verdaderamente lograron hacer muy bien fue la relación de Star-Lord y Yondu. Es aquí donde las cosas funcionan muy bien. Bastante bien. En la primera película logran mostrarnos que tienen una relación en la que se llevan pesado pero que, al final del día, se preocupan el uno por el otro. Yondu no está molesto cuando ve que Star-Lord lo engañó entregándole un troll en lugar de la piedra. Incluso se lo toma con humor y lo agrega a su colección. En Vol. 2 su relación se desarrolla aún más y es bastante real, saliéndose de los estereotipos que utilizaron con los otros personajes. Yondu dista de ser una figura paterna perfecta, pero le hacer ver a Star-Lord (y de paso a la audiencia) que eso no existe. Yondu lo educó lo mejor que pudo, con sus errores, pero siempre buscando su bienestar. No lo entrega a Ego porque sabe que eso significaría dejarlo morir. En su lugar decide educarlo. Cuando Star-Lord le reclama por esas veces que bromeaba diciendo que los Ravagers se lo iban a comer, Yondu le responde que a él le parecía gracioso. Star-Lord acabó traumado por esto. Creo que muchos nos podemos identificar, recordando casos en los que nuestros padres dijeron algo que nos marcó permanentemente, para después enteranos de que ellos nunca lo vieron como algo tan serio.

 Creo que el funeral de Yondu es la razón por la cual vale la pena ir a ver Vol. 2. ¿Esa queja de que extienden demasiado las escenas para cubrir las 2 horas? Aquí funciona totalmente a su favor. Se toman el tiempo necesario para despedir a Yondu. Eso de ver cómo le ponen sus figuras a su alrededor, las palabras de Quill, el último regalo de Yondu y la llegada de todos los Ravagers para darle el último adiós es sin duda de los mejores momentos en todas las películas de Marvel. Nunca me ha gustado la famosa canción de Cat Stevens, pero la escena la hace suya, dándole nueva vida. Así debieron ser los funerales en muchas películas. A todo esto le sumamos un elemento que lleva años ausente en las películas de Marvel: Consecuencias. Nadie permanecía muerto. Nada cambiaba. Aquí Yondu se sacrifica y su muerte tiene mucho peso en todos los personajes. Solo espero que no la caguen como con Coulson y para la siguiente película nadie lo recuerde (o peor aún, que lo revivan).


 Guardians of the Galaxy Vol. 2 es una película bastante dispareja. En muchas partes quiere impresionar dando más de lo mismo, pensando que sigue fresca, mientras que en algunas otras logra hacer cosas nuevas y por ello no te sientes estafado al salir del cine. Una película regular con una escena que será recordada como una de las mejores en el MCU.

2 comentarios:

mephistofeles dijo...

Te recuerda un poco el funeral que le dieron a frigga en thor un mundo oscuro...todo el peso de la pelicula esta al final....lo contrario a la primer pelicula

Angel Reyes dijo...

Hola mephistofeles, perdona por responder tan tarde. El bendito Blogger pasó meses sin avisarme que tenía comentarios por moderar. Creo que, si bien el funeral de Frigga estuvo bien hecho, la audiencia no tuvo el suficiente contacto con el personaje como para sentir su partida. Aquí se esmeraron en hacernos conectar con Yondu y es por eso que funciona tan bien. Más ubicando el funeral al final, esa es una regla de oro en el cine: Lo que se lleva la audiencia es el final, es lo que recordará saliendo de la sala.