23 may. 2011

Pirates of the Caribbean 4: Un encuentro breve pero bastante agradable.

Cuando terminó At World's End y Jack prácticamente estaba en el mismo sitio donde inició la trilogía, me encontraba satisfecho pero con la apertura como para ver una aventura más del Capitán Jack Sparrow. Ese final fue ideado por los escritores Ted Elliot y Terry Rossio, con la esperanza de seguir la franquicia y de paso porque sabían que el guión de la tercera entrega había quedado algo enredado. Pasó el tiempo y en septiembre del 2008 se anunció la filmación de una cuarta entrega. Sin embargo, Gore Verbinski cedió el asiento de director a Rob Marshall y una gran cantidad de rostros conocidos no participarían. Empezaron a aparecer los trailers y todo lucía diferente a lo que estábamos acostumbrados, la escala se redujo considerablemente.

¿Qué sensación inicial tiene Pirates 4? Te topas con rostros conocidos, secuencias familiares... pero algo no termina de convencer. El salto de At World's End a On Stranger Tides podría compararse con ver a una banda en un estadio y años después verlos en un recinto pequeño, con un equipo de sonido distinto. Es en la primera media hora que la película le hace honor a su nombre. Rob Marshall comentó que las secuencias de acción las dirigiría como si fuesen coreografías de baile y es bastante evidente. Hay expresiones por parte de Jack Sparrow que llegan a perderse al mantener las tomas abiertas.

En cuanto a la continuidad, fue una excelente idea basar más la franquicia en Indiana Jones. Tener una historia que inicia y termina en una sola cinta les da mayor ventaja para llevar a los personajes a diferentes lugares, pero sin tener que negar las aventuras anteriores. Agradezco bastante las menciones que hacen a la primera película en Dead Man's Chest y At World's End, pero eran demasiado obvias. En On Stranger Tides contamos con una buena cantidad de guiños, algunos volviéndose parte de la nueva historia. Por ejemplo, cuando van a colgar a Jack Sparrow al final de Curse of the Black Pearl, entre sus crímenes están el haberse hecho pasar por un clérigo de la iglesia de Inglaterra y así es como conoció a Angélica. Durante Dead Man's Chest, Sparrow empezó a usar una especie de pañuelo amarrado en su muñeca izquierda y la explicación que daba el equipo de vestuario y Johnny Depp es que "era un regalo de una mujer que conoció en uno de sus viajes".

Cuando intenta seducir a Angélica y menciona la Martinica, le señala dicho pañuelo para hacerle recordar. Otro momento que nos hace ver la continuidad es que Jack aprendió su lección y, justo cuando va a besar a Angélica en la isla, recapacita y decide irse. Un detalle que me recordó bastante a Indiana Jones es cuando Angélica le pregunta a Jack si cree en los eventos sobrenaturales al revelarle la profecía y Jack le responde que está bastante familiarizado con esos temas. Esa escena es del estilo de Last Crusade, cuando en la cueva del templario ven dibujada El Arca de la Alianza.

Otro elemento que actúa bastante bien como conexión es el soundtrack. Existen temas nuevos pero durante toda la película aparecen partes pertenecientes a los 3 soundtracks anteriores, sin contar con el tema principal de las películas y de Jack Sparrow. Los músicos Rodrigo y Gabriela logran darle un toca especial a los temas compuestos para ésta película, además de que refrescar el tema con el que cierran las películas.

Ahora hablemos de los personajes. Muchos podrán ir al cine con el temor de hartarse por tanto Jack Sparrow, pero afortunadamente eso no ocurre. El personaje vuelve al tono de la primera película, siendo el mismo Jack que conocemos pero sin querer llevarlo a un nivel de locura mayor. La química con Gibbs y Barbossa sigue tal y como la recordamos. Creo que es en ésta cinta donde se nota más que tanto se conocen Gibbs y Jack, la manera de comunicarse te hace ver más su amistad. Barbossa sigue siendo uno de los personajes más memorables. A pesar de mantener la rivalidad presente, vale mucho la pena ver cómo ese elemento también sirve para unirlos. El Black Pearl aparece menos de un minuto, pero mantiene un fuerte peso en estos personajes. Ian McShane como Blackbeard es un personaje el cual, si bien no posee tanto impacto como Barbossa o Davy Jones, resulta más interesante que Cutler Beckett. Sus motivaciones son sencillas, no hay mucho que descifrar, Blackbeard carece de piedad y así se mantiene hasta el final. Penélope Cruz como Angélica funciona como interés amoroso de Jack, pero no valdría mucho la pena incluirla en alguna otra cinta. No logra ser el equivalente a Marion Ravenwood. ¿El clérigo y la sirena? Desafortunadamente no aportan mucho, la película podría haberlos reducido más y no se habría perdido nada. Podrían haberle dado la parte del "personaje preocupado por la sirena" a Scrum.

Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides es una película sencilla y entretenida
, si eres fan de las películas anteriores, la sensación que te dejará será como si te encontrases con un amigo al cual no has visto en años, hablas con él por unos 20 miutos y queda la promesa de verse nuevamente. La película termina dejándonos con ganas de ver qué ocurrirá después y, aunque las críticas no han sido positivas ni la taquilla ha recaudado lo que esperaban, yo espero que ésta no sea la ocasión en la que vimos por última vez al Capitán Jack Sparrow.

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