1 may. 2011

Thor: Recuperando la fe en Marvel.

Estoy ante uno de esos casos en los que me alegro de haberme equivocado. Thor era la película a la cual no le tenía nada de fe. Los trailers y el preview de 5 minutos que se filtró en la red mostraban una película totalmente diferente a lo que ahora está en las salas cinematográficas. Tal material había hecho que dudase del primer punto positivo que le veía a película, el cual era la dirección por parte de Kenneth Branagh. Siendo un actor shakespeariano, Branagh garantizaba que los dioses de Asgard serían plasmados con seriedad y que habría buenos diálogos por su parte, lo cual si se cumplió.

La historia está muy bien armada, logra separarse de varios clichés que normalemente nos topamos en las películas de origen. El concepto de "pez fuera del agua" resulta ser inevitable, pero lo manejan de tal manera que Thor no se vuelve un perfecto idiota. Ese humor que tanto miedo nos dio a muchos en los trailers aquí se presenta como algo natural, nada forzado. Jane Foster entra como un personaje que va más allá del interés amoroso de Thor, ya que tiene que ver en la historia y, por suerte, no cae el papel de "damisela en peligro", fácilmente supera a Pepper Potts. Las secuencias de acción están bien armadas, nunca aburren y, en especial, no se vuelven exageradas. Podemos ver a Thor volando, girando el martillo e invocando truenos y todo eso nunca se vuelve el centro de atención, solamente es parte de la historia. Uno de los puntos en los que ellos triunfaron es justo uno de los mayores defectos en Iron Man 2: SHIELD. Mientras que en Iron Man 2 la organización de Nick Fury fue metida a la fuerza, jodiendo el ritmo de la película y de paso toda la historia, en Thor ellos aparecen como un elemento más en la trama. Tienen un verdadero motivo para estar ahí, además del cameo de Hawkeye, personaje que siento que saldrá sobrando en Avengers.

Muchos conocimos a Chris Hemsworth por su pequeño papel como el papá de James Kirk en Star Trek y obviamente el poco tiempo que aparece en pantalla no nos ayuda a ver si realmente podría dar una interpretación y peso como para ser el protagonista. Hemsworth triunfa en darnos un Thor como es debido, el cambio de arrogancia a humildad (por el cual también pasa Tony Stark pero en la 2 se lo pasan por las bolas) se da de manera creíble. Es bueno ver que no se verá tan opacado por Robert Downey Jr. en Avengers. Anthony Hopkins como Odin fue una excelente elección, es bueno verlo en un papel donde no luzca aburrido, pero quien realmente luce en ésta cinta es Tom Hiddleston como Loki. Carajo, que bien les quedó Loki. Cualquier otro director hubiese querido que Loki fuese similar a Green Goblin, con una vibra campy, pero es aquí donde Branagh y Hiddleston se lucieron, mostrando al personaje como alguien avaricioso, siempre tramando algo sin ser obvio, hambriento de poder. Por lo mismo se agradece mucho que en el enfrentamiento final muestra su sonrisa que tanto lo caracteriza en los comics.

El producto final, si bien me dejó un buen sabor de boca, me hace preocuparme por Avengers. Joss Whedon tiene que haber armado una trama donde los personajes se encuentren en un terreno común, del cual al finalizar puedan seguir sus historias. El problema está en que muchas subtramas se pueden meter, interfiriendo con la historia principal, resultando en un caos de película. Esperemos que cosas como el retorno de Thor a la tierra y su reencuentro con Jane no se resuelva en joda loca.

Thor es una de las sorpresas que trajo el 2011, con una buena historia, actuaciones y efectos, sin duda alguna ofrece más de lo muchos estábamos esperando. Ahora esperemos que nos tiene preparado Steve Rogers.

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