26 sept. 2011

Red State: Cuando el retiro de Kevin Smith es una excelente idea.

La temporada fuerte de estrenos llegó a su fin. Este es el momento en el cual vamos consiguiendo cintas que no se estrenaron aquí o que simplemente dejamos en espera. Hace casi un mes descargué Red State, la nueva cinta de Kevin Smith. La historia detrás de este proyecto es bastante peculiar. Smith llevaba un buen rato con el guión, pero no se animaba a empezar la producción como resultado de la pésima recepción que tuvo Zack & Miri. Smith ha estado de lleno con su proyecto de podcasts, dando el salto a la radio por internet con S.I.R., dejando de lado su carrera fílmica. Se anunció que Smith haría Red State y Hit Somebody (cinta de hockey basada en una canción) para después retirarse como director. Smith grabó la película en menos de un mes y, mostrando tal gusto por el proyecto, presentó un corte en la fiesta de cierre con el elenco.

Durante el festival de Sundance, Smith comentó que subastaría los derechos, pero en un acto que muchos consideraron cobarde y ofensivo, Smith reveló que no le daría los derechos a nadie, fundando en ese momento su productora y distribuidora. ¿La estrategia? Llevar la cinta alrededor de EUA y hacer sesiones de preguntas y respuestas al finalizar cada proyección. Los diferentes podcasts de su sitio se atascaron de anuncios y Smith no desaprovechaba la oportunidad para comentar algo de la cinta en cualquiera ellos.

Todo esto fue resultado de que Smith se volvió totalmente intolerante a las malas críticas. Si, hay periodistas que se han ensañado bastante con él, pero Smith ya llegó al punto en el cual no puede aceptar comentarios y críticas negativas. "Llevando la cinta por América hará que solo la vean mis fans", entiéndase, "Yo solo quiero que me aplaudan y al carajo, aunque la cinta sea una mierda". El primero de septiembre apareció en los servicios de video on demand de EU, llegando al internet y dándonos oportunidad de verla a quienes vivimos en el extranjero. ¿El resultado? Sin temor a equivocarme, ésta es la peor película de Kevin Smith.

La cinta, supuestamente, es el gran salto que toma Smith, saliendo de la Comedia con cierta crítica (en varias ocasiones muy bien armada) para entrarle al género de Terror. Algo que siempre quiso hacer y que le haría salirse de su zona de comfort, una intención honesta, sin duda, pero que falló por completo. La cinta inicia con la clásica aparición de adolescentes calenturientos hablando de una mujer que contactaron en internet. La tensión comienza a armarse hasta que los jóvenes son capturados y llevados a una iglesia. Después de eso, intentando generar mayor tensión con un monólogo de Michael Parks, la cinta se pierde, convirtiéndose en una serie de escenas que seguramente a Smith le parecieron increíbles cuando las escribió atascado de marihuana. Desafortunadamente, solo plasmó una pequeña parte de la historia que armó durante su viaje. Nunca se muestra el poder de dicha iglesia, por qué hay que temerles, por qué el personaje de John Goodman fue el indicado para confrontarlos. Nada.

La película carece de un desarrollo, los personajes son totalmente acartonados. Michael Parks y John Goodman hacen lo posible por brindar buenas actuaciones con lo poco que se les dio, pero el resto son pésimos. En ningún momento nos hacen preocuparnos. De un intento de thriller pasa a ser una cinta de acción para terminar en una porquería, una pérdida total de tiempo. Entiendo que Smith le tenga cariño a su proyecto, es lo correcto, pero creo que en el fondo él sabía que ya no le queda nada más por ofrecer, que la cinta quedó del carajo.

Durante todos los podcasts no hace más que auto-afirmarse que hizo algo bueno, quejándose de que un periodista lo criticó diciendo que "la marihuana acabó con su carrera". Smith asegura que la marihuana le dio un efecto totalmente diferente, dándole mayor confianza para empezar nuevos proyectos y hacerlo "indiferente" a las críticas, siendo lo último una vil mentira. Lo peor es que, con los otros locutores de los podcasts, él afirma que Red State es "su mejor trabajo", mientras que, con invitados tales como Eliza Dushku, intenta hacerse el humilde diciendo que solamente es una "película pacheca". Red State ni siquiera alcanza ese grado, no es una película para stoners -las cuales ha llegado a hacer con éxito- o algo que requiera verse varias ocasiones para apreciarla correctamente, solo se trata de una serie de escenas grabadas a lo pendejo.

Red State es de esos casos en los que aplica la "teoría unificadora de la vida" que plantea Sick Boy en Trainspotting. Kevin Smith lo ha perdido y de una manera impactante. Es mejor ver alguna película de Van Damme en la televisión abierta que perder el tiempo con este mojón con mochilita de Bob Esponja. Si quieren apoyar de algún modo a Kevin Smith, bajen Hollwood Babble On, uno de sus podcasts que vale la pena.

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