23 sept. 2016

Sing Street: La manera correcta de rendirle tributo a los 80.


  Este blog normalmente presenta reseñas de series y películas relacionadas con la llamada Cultura Geek. A pesar de eso, llego a ver películas y series de diferentes géneros. Una de ellas es Sing Street, película ubicada en los años 80. En los últimos años Hollywood ha visto un gran negocio al colgarse de la nostalgia del público. Esto se ha puesto tan de moda que incluso producciones diseñadas exclusivamente para vender recuerdos han tenido un éxito que quizá no se merecen. Es por eso que me acerqué con cautela a Sing Street. ¿El resultado? Empecemos con los spoilers.

 Creo que lo primero que debo decir acerca de Sing Street es que es un película que verdaderamente le hace justicia a la decada de los 80. La historia se ubica en esos años de manera natural, no como en el caso de Stranger Things, donde se tomaron cosas reconocibles de la decada para intentar contar una historia bastante mediocre y hueca. Es necesario para esta historia esa experiencia maravillosa que era descubrir canciones en los acetatos de los hermanos mayores, esperar horas para ver un videoclip en la televisión, influenciarse por el look de los músicos y hacer grabaciones caseras en cassettes. Estas son algunas de las cosas que presentan la película y cuyo extra es ese sabor nostálgico. Es por eso que Stranger Things me molesta tanto, los creadores de semejante aborto creen que hacer referencias forzadas equivale a rendir homenaje a los 80. "Miren, ¿se acuerdan de los 80? ¡Esta toma es identica a la que sale en E.T.! ¡Los niños salen jugando rol como en E.T.! ¿Se acuerdan? La figura paterna está ausente como en las películas ochenteras de Spielberg porque, ¿si se acuerdan de los 80? Igual y no pero podrán mamasearse con sus cuates de que la serie les gustó por eso.", esto es lo que escuché a gritos al ver Stranger Things.

 Otro punto a favor de Sing Street es que presenta a una de las versiones más realistas de cómo son los adolescentes. Los tiempos cambian, sin duda, pero muchas cosas mantienen su esencia. No es necesario haber nacido o crecido en los 80 para sentirse identificado con los personajes. Vemos en ellos actitudes clásicas de la juventud como el copiar opiniones de los hermanos mayores para sonar inteligentes (Conor acerca de las bandas), hablar como si tuvieran mucha experiencia en la vida (Conor con el cigarro y las relaciones, Raphina con el modelaje o Darren jurando que es todo un entrepeneur), vestirse imitando a sus ídolos y en especial ver sus primeras relaciones amorosas como cosas exageradamente importantes. Todo con la finalidad de querer impactar a los demás, resaltar, sentirse único y diferente. Conor inicia su banda con tal de impresionar a Raphina, pero es gracias a su hermano que empiezan a explorar su propia creatividad. Si, fuertemente influenciados por las bandas de moda, pero logrando distinguirse del resto de sus compañeros. Logran crear algo propio y siento que es lo mismo que ocurre con la película. La historia podrá ser predecible, pero la cuentan de tal modo que logra sobresalir del resto de historias de adolescentes.

 Es aquí donde llegamos a una de las cosas más interesantes de la película: su música. Las canciones. El director John Carney nos presenta una excelente selección de piezas para ambientarnos en los 80. Lo mejor es escuchar las excelentes piezas compuestas para Sing Street, donde en cada una encontramos más de una influencia de la decada. Las letras suenan como algo que un joven de 15 años habría escrito y ese es parte del encanto. La joya principal es Drive It Like You Stole It, una canción que engloba todo lo que hace de esta película un verdadero triunfo. Durante la canción podemos ver esa parte de fantasía que todos llegamos a tener durante la juventud. Conor decide no solo imaginarse el video como él quería, también imagina cómo sería su mundo ideal: Raphina llega al Prom para estar con él, sus padres están juntos, el Hermano Baxter lo apoya, su hermano está fuera de casa y el novio de Raphina se aleja de ella. Todo es tal y como él desearía que fuera. 

 Sing Street es una película que fue hecha con el corazón. En estos tiempos donde la mayoría de las cosas que llegan a la pantalla grande son meros productos para ganar millones o premios, Sing Street es una película que simplemente busca contar una historia con al cual es inevitable sentir nostalgia.