11 ene. 2011

127 Hours: La película basada en hechos reales que sí vale la pena.

He aquí el primer post oficial con el que abrimos el 2011. Ya sin esa gripa que me jodió los días festivos y con ganas de ver películas, empecé el año viendo 127 Hours, la nueva película de Danny Boyle. Ya lo he dicho muchas veces aquí, todo el asunto de la temporada de premios me genera una hueva tremenda, por lo cual rara vez veo las películas que están nominadas, particularmente las que se filmaron con la pura finalidad de ser premiadas a pesar de ser un cliché con patas o un festival de hueva, esto lo pudimos ver el año pasado con Avatar y The Hurt Locker. Por lo mismo, yo no vi la cinta anterior de Boyle, Slumdog Millionaire.

A pesar de esto, junto con la temporada de premios también llegó ese momento en el cual el internet nos brinda los famosos DVDscreeners que reciben año con año los críticos y bien, si las distribuidoras no nos traen a tiempo las películas, no nos dejan mucha opción. Esto sumado a que un compañero laboral es totalmente sumiso de lo que los críticos opinen, dio como resultado que tenga en mis manos varios screeners. Algunos los veré, otros desaparecerán de mi computadora. De las favoritas para obtener premios, 2 son las que me generan curiosidad: 127 Hours y Black Swan. Ayer pude ver 127 Hours y debo decir que es una buena cinta.

¿De qué va? 127 está basada en el incidente que vivió el escalador Aron Ralston, quien quedó atrapado en Robbers Roost, un cañón donde Aron cayó y una roca le impedía mover su brazo derecho. Aron Ralston pasó 127 horas atrapado, con poca comida y agua. Danny Boyle quería a Cillian Murphy para interpretar a Aron, pero por diversas razones fue James Franco quien obtuvo el papel.

Boyle logra transmitir lo que podía estar pasando en la mente de Ralston de un modo fluido. Al inicio, vemos cómo Ralston deja la comodidad de la civilización, mostrando esto a través de todos los logos de las cadenas restauranteras que adornan las ciudades, para adentrarse en un terreno conocido por el hombre, pero en el cual carece de control. A pesar de esta actitud de adentrarse a la naturaleza, Ralston no es tan intrepido como piensa, ya que se auxilia de herramientas modernas para hacer más cómodas sus travesías. Sin embargo, es gracias a éstas herramientas que existe un documento donde narra todo lo que vivió. Así es, lo que va grabando durante esas 127 horas realmente existe, pero dicho video lo tienen guardado en una caja fuerte. Solamente algunos familiares y amigos de Ralston lo han visto y se hizo una excepción para que Danny Boyle y James Franco tuviesen una proyección previa a la filmación. Si el buen James Fanco logra transmitir lo que iba viviendo su personaje, no me quiero imaginar el impacto que tendría ver el documento original.

Ahora, es momento de entrar a la zona de spoilers, así que cuidado. ¿Siguen leyendo? Excelente, Boyle mantiene el interés de la audiencia, permaneciendo a la espera de cómo podrá salvarse el personaje. Algunos vimos la película sabiendo de qué se trataba y cual sería el climax de la misma y a pesar de eso creo que 127 Hours no pierde a la gente que ya conoce el desenlace. La escena que quizá podría ser la más "hollywoodense" es cuando Aron juega a entrevistarse, pero con todo y todo logra plasmar con fidelidad la experiencia por la que pasó física y mentalmente. La historia es fluida y sin necesidad de tanto adorno y exageración, a diferencia de la mamada conocida como The Social Network, donde inflan eventos absolutamente triviales con tal de armar una película que coincida con el gusto de los críticos y en la que, como dicen en The Editing Room, se apoyan con música para que una escena de programación pase como una secuencia de acción.

El climax está muy bien armado. A los 45 minutos de la película, Aron se da cuenta de la única opción que le queda y lo vemos dudando, ya que intenta cortarse pero no logra hacerlo con fuerza. Cuando finalmente decide amputarse el brazo, ya entra de lleno en el terreno de "¿Y tú qué harías?", en un escenario totalmente real, algo que podría ocurrirnos. Este es un ejemplo de adversidad real, en el cual te muestran cómo Aron decide romperse el brazo y cortárselo con la navaja de mala calidad que llevaba. Aquí lo gráfico de la escena se justifica, ya que con esto logramos vivir de cierto modo la decisión que tomó Ralston. La actuación de James Franco verdaderamente brilla durante el corte del brazo. La secuencia se grabó en una sola toma y en ella podemos ver cómo el personaje sufre ante el dolor, pero nunca reacciona de un modo exagerado. Franco muestra el punto físico y mental en el que se encontraba Ralston, plasmando la determinación que adquiere en ese momento, consciente de las consecuencias que lleva el perder su brazo. Toda esta secuencia en verdad vale la pena, una situación real con una solución bastante impactante, aquí es la naturaleza quien pone éste reto, no un puto enano con máscara y triciclo.

Supongo que 127 Hours no tarda en estrenarse en nuestro país, considerando que probablemente la nominen para varios premios. 127 Hours en una cinta que nos muestra cómo la falta de comunicación puede generar enormes problemas, además de que nos hace cuestionarnos de qué somos capaces de hacer con tal de sobrevivir.

2 comentarios:

H dijo...

LA BAJASTE? DONDE?
ESTA EN BUENA CALIDAD?
NO AGUANTO PARA VERLAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH

Miguel Angel P. dijo...

ATENCIÓN CONTIENE SPOILERS
Totalmente de acuerdo. Esta película transmite de verdad el sufrimiento, y quizás al tratarse de una historia real, con hechos reales, impacta más que un supuesto jueguecito sádico donde si pierdes te despedazan. El momento en el que se cortaba el brazo me ha dado ganas de no mirar, a la vez que quería mirar por la gran actuación e historia. Todo ello unido a la emotividad de ver que puedes perder todo lo que tienes, y te das cuenta de lo que podías haber tenido, hacen de 127 hours una gran película (que por cierto, me recuerda a "hacia rutas salvajes", la cual recomiendo).