12 nov. 2013

Machete Kills: Cuando la idea es buena pero la inspiración es nula.


 Hay algo que debe quedar bien claro en lo que respecta al mundo de Machete. Todo se vale. Tienen luz verde para hacer cuanta estupidez se les pueda ocurrir, sin importar lo exagerada que sea. Algunos lo aceptan y gracias a ello pasan un buen rato. La primera parte funcionó ya que Robert Rodriguez tenía muchas ideas en mente a partir del trailer falso que acompañaba a Grindhouse. La primera película se siente inspirada, me imagino a Rodriguez armando el guión y después hablando con los actores, emocionado, explicando cada uno de los elementos. De una idea sencilla se pudo armar todo un largometraje. ¿Machete Kills corrió con la misma suerte? Es hora de los spoilers

 La primera parte nos dejó en espera de otras 2 películas que formarían parte de una trilogía: Machete Kills y Machete Kills Again. Rodriguez es de hablar acerca de un montón de proyectos que tiene en mente pero, a diferencia de Tarantino, él si termina haciendo la mayoría de ellos. Al mundo de posibilidades en el universo de Machete le agregó un extra que, al igual que todo el proyecto, inició como un chiste: Machete Kills Again... In Space. Es una exageración... es una pendejada... pero suena perfecto. La película abre con un trailer basado en esa premisa. Vemos mucha influencia de las películas de Sci-Fi de los 50, pero en especial de Star Wars. Para nuestra sorpresa, esa influencia se mantiene durante toda la película. Hasta Luther Voz lo deja bien claro cuando nos enseñan que tiene un landspeeder y acepta ser fan de Star Wars. Es como si Rodríguez utilizara Machete Kills como su válvula de escape la no animarse a dirigir alguno de los nuevos proyectos de Star Wars. Lo malo es que esto afecta considerablemente a la película. Esto y la creación de la tercera parte.

 La historia y los personajes se sienten flojos. Los nuevos personajes no ofrecen nada realmente nuevo o entretenido. Los actores que los interpretan salen tan poco que acaban en categoría de cameos. A diferencia de esa vibra especial que se siente que tenía Rodriguez en la primera, aquí va más de "Ah... y... pues... ponemos que... si, que Márcos Méndez tiene más de una personalidad, que está loco y... el chiste es que no sepamos cuándo es bueno o malo" o "Si, ahora... eh... pues Machete... vuelve a hacer eso de destripar, si". Pasa de una fórmula la cual les resultó a la auto-parodia. Creo que el mejor modo de explicar qué le ocurrió a Machete Kills sería diciendo que tuvo una variante del Síndrome Iron Man 2. Explico: A la mitad de Iron Man 2, la historia se vuelve un preludio a Avengers, restándole importancia a la historia principal. Con Machete Kills, parecería que Rodríguez está enamorado del concepto espacial, que tiene muchas cosas preparadas, pero su problema es que primero tiene que hacer Machete Kills. Machete Kills se convirtió en una carga para él y se nota.
 Machete Kills es una película entretenida, pero que carece del encanto de su antecesora. Es posible que con Machete Kills Again... In Space, la saga vuelva al buen camino, pero por el momento solo nos queda esperar a que termine Sin City 2 y ver para cuándo veremos a Machete Cortez en el espacio.