30 may. 2010

Prince of Persia: Un poco de entretenimiento old school.


Ante la reciente carretada de decepciones que ha sido esta temporada de estrenos, al ir a ver Prince of Persia en mi mente decía "Con que me entretengas estaré satisfecho". Afortunada o desafortunadamente, este fue el caso. Digan lo que sea de Jerry Bruckheimer, al final del día el tipo conoce bien su negocio. Su único objetivo es realizar películas que entretengan, que posean elementos que llamen la atención y que le generen buenas ganancias. No siempre logra dar en el blanco pero al final del día es honesto y no busca otra cosa con los proyectos que produce ni los vende como películas con un "gran y complejo mensaje" -entiéndase: Avatar-, la única finalidad es armar un buen producto de entretenimiento. Afortunadamente Prince of Persia cumple su cometido.

No estoy familiarizado con los juegos de esta franquicia, solamente jugué el primero en una de esas máquinas con floppy, pero considero que esta podría ser la primer película basada en un juego cuyo resultado final es bastante decente. Desconozco qué tanto se basaron realmente en la franquicia, se que hay un juego que comparte el nombre completo con la película, pero también se que son pocos los juegos que realmente ofrecen una historia. El McGuffin de esta película es un objeto bastante fregón: la Daga del Tiempo. Las posibilidades de dicha Daga son algo limitadas al servir solamente por un minuto, pero los cambios que se hacen con ella y el efecto que le metieron a esas escenas me gustó bastante, esta es de esas películas que, de haberlas visto en mi infancia, hubiesen sido de mis favoritas.

Con Jake Gyllenhaal como el protagonista de la historia, Sir Ben Kingsley como el villano -no, no es spoiler, a kilómetros se ve que es el malo- y Gemma Arterton como la heroína/damisela en peligro, el Principe de Persia presenta una historia sencilla con su respectiva cantidad de mensajes y que en ningún momento se torna aburrida. La acción es constante y nos hace recordar otro de los trabajos del director Mike Newell, Harry Potter and the Goblet of Fire, la cual posee una estructura muy similar y en la cual los momentos tranquilos le dan a los personajes lo necesario para desarrollarse. Si bien no hay que esperar gran profundidad en los personajes, tampoco cae en el horrendo desmadre que es Clash of the Titans, nunca hay cambios que generen confusión en la audiencia. Tomando de nuevo en cuenta la comparación que estoy haciendo y recordando que Arterton aparece en ambas cintas, la química que tiene con Gylenhaal es bastante efectiva, si nos hacen creer que se genera un lazo entre ellos, la película pertenece al género de aventuras y creo que en este apartado es donde en verdad logra su cometido, tal vez no sea como Indy con Marion pero si como Rick y Evelyn.

Gylenhaal logra cargar el protagónico, soy fanático de Donnie Darko y se que ésta cinta no le exigió demasiado de sus capacidad histriónicas, pero logra ser bastante convincente en su papel sin llegar a caer en algún tipo de parodia. Ben Kingsley logra trabajar con lo que le dan y nos da un buen villano y Alfred Molina en verdad brilla y es con su personaje que podríamos encontrar lecturas relacionadas con los acontecimientos recientes. Él se queja constantemente del gobierno y explica por qué no paga impuestos, mientras que el detonante de la historia es una invasión con la excusa de que se encontrarán armas que ni siquiera existen.

The Prince of Persia: The Sands of Time es una película para entretenerse, llega a tener sus momentos de violencia pero la mano de Disney se hace presente, evitando que dichas escenas sean demasiado gráficas. Creo que esta es una película que si puedo recomendarles y que vale la pena verse en cines. Si la llegan a ver en sala digital, crucen los dedos para que no se congelen los subtítulos, los dejen esperando 20 minutos y terminen viéndola en español.

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