6 abr. 2015

Lupin the 3rd: Un live action que no logra hacerle honor al gran ladrón.


Soy de aquellos afortunados que pudieron disfrutar de una joya de canal llamada Locomotion. Ya he expresado dicho  cariño por el canal antes y la siguiente reseña está relacionada con uno de los animes que conocí gracias a él. Bajo el nombre de Cliffhanger, Locomotion presentó las primeras temporadas de Lupin the 3rd, una serie creada por Monkey Punch y la cual lleva décadas siendo una de las series más populares en Japón, con películas y especiales estrenándose cada año. Locomotion tuvo la excelente idea de transmitir mi anime favorito Cowboy Bebop y en él se podía ver un ejemplo de la fuerte influencia que este personaje tiene en los autores japoneses.

Muchos lo ubican por The Castle of Cagliostro, dirigida por Hayao Miyazaki, aunque siento que esta versión de Lupin es demasiado light, perdiendo gran parte de su esencia. Cuando Steven Spielberg vio Castle of Cagliostro y mostró su interés de hacer una versión live action, pero nunca tomó cartas en el asunto. Pasaron los años y muchos de nosotros nos planteábamos cómo sería una película de Lupin. Al igual que sucedió con los personajes de Marvel y DC, no esperábamos que este proyecto se volviera una realidad. Ahora, ¿Lupin the 3rd logra cumplir con las expectativas de tantos años? Empecemos con los spoilers.

 Similar a Misión: Imposible y James Bond, Lupin se ha ido adaptando a las diferentes décadas sin perder su esencia. A diferencia de las películas de Rurouni Kenshin, los encargados de Lupin the 3rd decidieron copiar las cosas del cine de Hollywood que no combinan bien con el universo de este personaje. Es obvio que el tono que se maneja en el anime no puede ser el mismo para una película live action, pero aquí se les pasó la mano y las cosas son mucho más serias. Siento que aquí si aplica aquel reclamo bastante idiota que mucha gente hizo con respecto a Man of Steel, de querer ver una historia con un tono ligero, lleno de acción y color porque "así es Superman".

 Durante la primera mitad la película se toma demasiado en serio. Conocemos un poco del pasado de Lupin y de cómo está relacionado con Arsene Lupin, el ladrón de las novelas francesas de Maurice Leblanc. Durante una reunión del grupo de ladrones profesionales al que pertenecen Lupin y Fujiko, Michael Lee, uno de los miembros, los traiciona y roba el Corazón Carmesí de Cleopatra, uno de los objetos más preciados del grupo. Uniendo fuerzas con Jigen y Fujiko, Lupin decide buscar a Michael para cobrar venganza por la muerte del líder de los ladrones y recuperar el Corazón Carmesí. A partir de aquí la trama se vuelve bastante vaga, con un montón de huecos en la trama. El Corazón Carmesí está incompleto, Michael no es tan malo como pensamos, hay otra persona tras el Corazón Carmesí y Fujiko lo traiciona varias veces porque "es de las cosas que hace su personaje".

 Es en la segunda mitad parace ser que el director y el guionista se dan cuenta que ser fieles a un material va más allá de vestir a tus personajes como en el anime o diciendo algunas de sus frases y deciden bajarle un poco a la seriedad, dándole un poco más de los elementos que amamos del universo de Lupin. Situaciones irreales como una subasta ilegal con audiencia, disfraces carentes de toda lógica, así como señuelos inflables con caras dibujadas al más puro estilo de Monkey Punch, son elementos que hacen acto de presencia. Desafortunadamente estas cosas chocan con el tono que dan al inicio y, en lugar de ser disfrutables, resultan molestas. A esto le agregamos que el equipo tiene 2 nuevos elementos, unos hackers para ayudarles en los aspectos que regularmente no han enfrentado antes. No tendría problema con esto si tan solo estos nuevos personajes tuviesen tantito desarrollo. Gran parte de la película transcurre en el escondite de Lupin, con los personajes viéndose entre ellos, sin decir una sola palabra. El mostrarlos bajo el mismo techo no equivale a que se están conociendo.

 Es necesario mencionar un elemento que molestó mucho a los japoneses en la versión cinematográfica y que se presenta intacto en el blu-ray: El diálogo en inglés. Para la versión de cines decidieron que los actores se doblaran a sí mismos para sustituir las líneas que tenían en inglés. Esto provocó muchas críticas, ya que el doblaje fue apresurado y las voces no quedaron bien sincronizadas. En el blu-ray el diálogo viene intacto, pero no termina de convencerme. Se supone que los personajes llegan a hablar inglés para demostrar que su ambiente es internacional, pero no le veo el sentido a que entre ellos se hablen en dicho idioma casi todo el tiempo. De nuevo, siento que esto fue un intento para acercarse más a las producciones occidentales. Tristemente su idea no funcionó, quedándole mal a ambas audiencias.

  ¿Y qué hay de los personajes? Shun Oguri hace un buen trabajo como Lupin, desafortunadamente no le dan suficientes oportunidades para explotar su potencial. Hay momentos en los que el personaje realmente está presente, como cuando llega disfrazado a la subasta, habla con Zenigata por teléfono o al sacar la lengua cuando son capturados. El otro actor rescatable es Tadanobu Asano como el Inspector Zenigata. Al igual que Oguri, Asano mantiene un tono muy sobrio, mostrándonos al Zenigata que todos conocemos solo a momentos. El resto de los personajes realmente los ubicamos solo por nombre y vestimenta, no por actuación. De haber evitado querer hacer de Lupin the 3rd un intento de Mission: Impossible, tendríamos ahora una excelente adaptación. Mención especial a que, a pesar de ser un gran ladrón, Lupin usa pantalones de vinipiel, un material que hace bastante ruido.

 Lupin the 3rd es una película con varios elementos atractivos, pero que desafortunadamente no logra su cometido. Siempre pensé que la mejor manera de armar una película de Lupin sería basándose en el especial de TV First Contact. Aquí vemos algunos elementos de dicha historia, pero el error fue equiparar el guión con lo que se hace en occidente. Vale la pena verla por varias cosas que si funcionan, pero desafortunadamente está muy lejos de ser una buena adaptación.